PSICOLOGÍA CUÁNTICA

Janine Rodiles, presenta una serie de psicoterapias, talleres, libros, videos y programas de retiro y sanación. La Psicología Cuántica es una nueva corriente terapéutica que reconoce la existencia de campos cuánticicos, a través de los cuáles la información mental y la historia familiar transgeneracional viaja y se expresa energéticamente en el cuerpo, en las palabras y en los sueños. La sanación viene del reconocimiento de las necesidades intrínsecas de estos campos.

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Platón y los secretos de Teetetes

Por Janine Rodiles Hernández

CIENCIA: Ni sensación ni juicio

Platón construye este diálogo de Teetetes con cuestionamientos Socráticos, que indagan sobre la naturaleza del saber, negando que la inteligencia es pura percepción sensible, ni la ciencia se conforma con la razón o con juicios.

Instigando a conversaciones dramatizadas con argumentaciones fértiles en busca de la verdad, crea esta hipotética conversación en Mégara, donde Euclides comenta a Terpsión su encuentro con Teeteto, apenas vivo, conducido a su casa desde el campo de batalla.

La Mayéutica, pregunta sobre preguntas, es la plataforma discursiva a través de la cual el interpelado llegará a juicios certeros por sí mismo.

Teetetes, hijo de Eufronios de Sunio, es un joven firme, fluido y rápido, no dominado por su vitalidad ni agresividad, se presenta al filósofo como el discípulo perfecto para penetrar en su secreto:

¿Saber y ciencia, es la misma cosa?

Junto con Platón y Aristóteles, Sócrates ejerce la soberanía de la filosofía clásica de la antigüedad Griega, (siglo IV a.de C.) y retoma en Teetetes, la idea del sofista Protágoras de que el hombre es la medida de todas las cosas, es el astrolabio de la Creación, el espejo de la conciencia, para después desencantar a su joven interlocutor diciéndole que al mismo tiempo todo es impermanente, en este plano fenomenológico, todo es movimiento y apariencia, “nada existe” todo es un devenir. Entones ¿qué importa conocer?: las relaciones sensibles entre esa realidad deveniente y el conocedor o sujeto.  Abyectos en el mundo sensible, sin objetividad absoluta la ciencia es la ausencia de la ciencia!!.  En el espejismo de los sentidos la verdad queda subyacente.

 Sujeto que siente y objeto sentido en estado de existencia o en vía de generación, que cobra su realidad en la relación del ser con el no ser.  Descubriendo el valor de la experiencia subjetiva sensible como la otra parte necesaria de la realidad. “Conócete a ti mismo” es la otra parte del rompecabezas filosófico que Sócrates, un personaje real (o ficticio) del vulgo incorpora a la Gestal epistémica de la edad de oro Grecorromana.

No obstante, el ser tiene otra capacidad, más allá de la sensoria: la reflexión sobre lo que siente y la reflexión sobre lo que piensa, así razón y juicio se integran a la dialéctica del conocer. Los juicios falsos se alejan de la esfera de la ciencia, mientras los juicios verdaderos deben complementarse con una explicación; sí descriptiva del objeto en sí, y también explicativa del tipo de relaciones fenoménicas que ese objeto establece con el sujeto cognoscente.  Tenemos dos tipos de conocimiento: el experencial y el lógico o conceptual.

Aún así, razón, sensación y juicio pueden ser falsos, al no describir al objeto al que se refieren, o generalizar una descripción a otros objetos no correspondientes al observado, o bien, al usar los juicios para convencer y no para explicar la cosa en sí.  La ciencia supone el reconocimiento de las diferencias, a partir de las cuales se intuyen relaciones específicas y características intrínsecas del objeto de conocimiento.

Pero ¿qué descripciones importan a la ciencia?, hay un saber utilitario: los oficios que transforman las cosas en algo práctico, pero la ciencia busca describir la cosa en sí, esto es sencillo como el barro y complicado como los dolores de parto, ya que Sócrates habla de la epistemología como un proceso ontogénico entre la duda, la confusión y la sublime certeza efímera y cambiante, porque lo que se ha aprendido y conocido por los sentidos y por lo tanto resguardado en la memoria, ya no puede considerarse lo mismo que el sujeto describe en un momento diferente al momento de la experiencia directa. 

Porque los cambios se producen sin detenerse en un infinito activo y a la vez inaprensible por el tiempo y el espacio experencial, pero lo que hace a un hombre sabio es su capacidad de mostrar lo bello y bueno de las cosas a otro hombre que por su ignorancia es incapaz de percibir ese estado inmanente de las cosas.

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